NOSOTROS

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martes, 31 de marzo de 2015

AZUL #8









 
Como cada día, Luis comprobó la bandeja de su correo electrónico en busca de alguna repuesta a sus demandas de empleo.Aunque no quería reconocerlo también esperaba alguna noticia de sus misteriosos padrinos. Hacía ya más de una semana de su visita a ese niño y no había habido ninguna comunicación. Quizás se hubieran esfumado de la misma forma que aparecieron. Releyó nuevamente la carta que vino con el talón, y lo ponía claro "próximas relaciones”. Entonces ¿por qué no se ponían en contacto con él? ¿Habría hecho algo mal? y los habría ahuyentado. No lo sabía y la incertidumbre lo tenía preocupado.Había intentado hablar con Laura de sus temores, pero ella lo evitaba. No quería hablar de nada que estuviera relacionado con eso. Desde que volvieron había estado distante y malhumorada. Luis sabía que había ido a desgana y sobretodo no quiso que Paula se hubiera visto implicada, además no dormía bien últimamente, por las noches sufría pesadillas constantes. En su opinión le daba demasiada importancia. De hecho, creía que se alegraba de la falta de noticias. Era como si quisiera olvidar todo lo ocurrido y esconderlo bajo un manto de silencio.Apagó el ordenador. No había ninguna oferta de empleo sólo alguna publicidad sobre másteres y títulos de postgrado. 

Pensó en salir a correr un rato para despejar la mente.
Los poros de la piel de Luis comenzaron a excretar la solución de agua y sales minerales comúnmente llamada sudor. Primero perlaron su frente hasta encharcar sus cejas para luego desbordarlas y meterse en los ojos produciéndole un escozor que le obligo a detenerse.
Llevaba recorrido unos siete kilómetros a buen ritmo. Corría por una avenida que desembocaba en un parque. A estas horas el barrio residencial estaba prácticamente desierto. Era lo normal un día de diario. Los niños estaban en clase y sus padres partían a sus ocupaciones. El barrio no retomaría su bullicio hasta el final de la jornada.

Se pasó el antebrazo por la cara intentando usar la manga de su camiseta como una improvisada toalla. Esto le alivio algo. Luego se recolocó los auriculares de su teléfono por los que salía la música del tema de Metallica "Master of Puppets" y decidió seguir andando hasta que dejara de sudar tan copiosamente.

 Un Mercedes negro con los cristales tintados se detuvo unos cincuenta metros junto a la acera delante de él. La puerta de copiloto se abrió y bajo un hombre alto y delgado con un traje negro y gafas de sol. Luis lo observó con mezcla de sentimientos difícil de explicar que iban de la alegría al temor. Era cara de pájaro, el mismo que le entregó la carta junto al colegio de Paula. Evidentemente el coche le estaba esperando.

-Buenos días D. Luis si tiene la amabilidad de acompañarnos. Dijo rapaz abriendo la puerta trasera.
La entonación no dejaba lugar a dudas, no era una sugerencia que se pudiera denegar.

 Así que entró en el coche. No había nadie en el habitáculo trasero. Sus piernas desnudas se pegaron al asiento de piel negra flotando ligeramente sobre una película de sudor frio. Era más amplio de lo que parecía desde fuera. Las tres plazas traseras estaban aisladas de la parte delantera por una mampara que parecía de obsidiana y que hacía imposible ver lo que ocurría delante. Las ventanillas traseras a igual que la luneta también opaca. Tras unos minutos el coche aumentó de velocidad o al menos le dio esa sensación pues sólo la inercia le daba algún dato, el silencio era absoluto por lo que dedujo que habrían entrado en una autopista. En ese momento se percato de que aunque todavía llevaba los auriculares puestos, la música había dejado de sonar. Se los quitó y los dejó colgar de su cuello. Sacó el teléfono de la sujeción que llevaba en el brazo y activo el menú. Deslizó el dedo por su pantalla táctil buscando. Allí estaba el icono. Era el de un navegador guiado por GPS. Los cristales no le dejarían ver pero no por eso iba a dejar de saber hacia donde se dirigía. En el móvil se dibujó un plano y una señal en forma de triangulo parpadeante de color azul le informaba, que efectivamente se encontraba avanzando por la autopista y se dirigía al norte. Pero ¿a dónde? y ¿con qué propósito? El sudor que había cesado, gracias a la climatización volvió a aparecer.

Continuará….



lunes, 30 de marzo de 2015

Olas de Luz hacia Cetus

Pulsa play en el video, escucha y lee.






Hola, ola
-hola, mortal
Eres agua?
-no eres carne, soy eterna
Tú eres libre
-pero tú vuelas..


De pronto, nací... 
Me dieron un cuerpo y ahora he vuelto a vivir
y he llegado hasta aquí.





-yo soy agua, yo soy sal, tengo arena y espuma, algas insinuando noches de Bagdad, soy veloz y enfurecida, soy el punto de partida.. soy tu tierra, soy tu vida, soy tu amor. 
Aquí viven tus cenizas, aquí navega el terror, aquí respiran tus velas y se esconden con horror las otras almas en pena.
Soy el principio de todo, el punto de partida, la sirena que te amó.



Eres única, yo no.
Soy uno más, pero te puedo sentir.
Sé que estás.


Soy etéreo, ya no hay cuerpo.
Pero veo, huelo, oigo, temo, rezo
Y aunque estoy en paz, tiemblo.



-ahora soy calma, pero bramo, inundo, trago barcos, soy implacable, insaciable, no doy clemencia. Hago que naufraguen, condeno, devoro y siempre devuelvo a tierra lo que me sobra, pero te llamo, te anuncio, te quiero para mí, cambia tus alas por remos..




Viajaré por las estrellas, besaré cada una de ellas.
Buscaré a mi amor, porque tengo un alma gemela
Y nunca le diré adiós, me quedo con ella.

En tí descansa mi cuerpo, eso quise hace tiempo.
A tí pertenece mi primer recuerdo.
A tí te debía una vida; la he pagado viviendo.




Ahora déjame subir a Cetus,
a buscar la eternidad,
bien cogidos de la mano
te vendremos a buscar.









Mantengo humildes mis orejas



 

domingo, 29 de marzo de 2015

LA CASA, CAPÍTULO FINAL









Paula estaba gritando, él jadeaba por el esfuerzo, sentía como la sangre, bombeada por su corazón acelerado, le recorría cuerpo y como sus músculos hormigueaban por el esfuerzo. De alguna forma extraña se sentía poderoso. El grito de su hija, paradójicamente no sólo era una fuente de terror, si no también una dolorosa confirmación, estaban en peligro, algo los había estado acechando desde mucho antes de que pusieran un pie allí, ese grito de terror infantil le daba la razón; él estaba en lo cierto, aquella casa era algo insalubre y maligno y lo percibió a cientos de kilómetros porque su don no era ninguna maldición, nada de lo que tuviera que rengar. Había conseguido abrirle la boca a esa maldita casa, ahora rescataría a su familia del interior y huirían de allí, Iba a ganarle la partida a aquel caserón, y jamás volvería a mirarse al espejo con miedo de ver a un loco. Su madre tenía razón había cosas, pero al contrario que ella no se dejaría amedrentar más.
Cuatro zancadas y se plató a los pies de la escalera. Tomó impulso y de un brinco se encaramó al quinto escalón. Se aferró al pasamano de madera, para frenar su siguiente impulso intentando no perder el equilibrio, había algo agazapado, una forma interrumpía el paso en el rellano, un bulto. Alzó en hacha y lo empujó con el pie, ese rincón estaba especialmente oscuro y apenas si podía distinguir el contorno de aquello que se parecía vagamente a un fardo, un saco y que le bloqueaba el paso. Lo sintió blando, de una molicie orgánica, igual que cuando cogió aquel pobre gato mutilado para enterrarlo; sí, ese minino había sido el epicentro de aquella pesadilla, solamente habían transcurrido un par de días desde que lo encontró, tantas cosas habían pasado en tampoco tiempo, demasiadas, y ninguna buena.
El bulto era mucho más grande que un gato, se agachó. Oh! La exclamación salió de su boca como si tuviera existencia propia, aquello era el cuerpo de su mujer que yacía desmadejado, sin sentido en el suelo del descansillo de la escalera, ¡Dios mío que había pasado allí!, se agachó un instante y comprobó que tenia pulso, se volvió a erguir y pasó sobre él, había que priorizar, Paula seguía gritando, aterrada.
 Subió el segundo tramo de escalones aún más veloz y penetró en la habitación principal desde donde salía el llanto de la niña. La luz estaba apagada pero de un manotazo la volvió a encender. La tensión arterial había reventado algunos capilares y unos globos oculares inyectados en sangre escanearon ávidos el dormitorio en buscándola.
- Paula, ¿dónde estás?, soy papá. No pasa nada.
El cuerpecito de la niña salió reptando de debajo de la cama. Carlos se abalanzó sobre ella y la abrazó fuerte entre sus brazos. Paula gimoteaba y preguntaba por mamá.
- No te preocupes cariño mamá está… bien, está...dormida, eso, está dormida.
Mientras improvisaba una explicación la estudiaba en busca de algún daño. Afortunadamente no halló ninguno. Había llegado justo a tiempo de aquella casa les hubiera hecho más daño. Pero un momento, él había bajado la guardia, había soltado el hacha, no había sido cuidadoso, no podía permitirse ningún error, no podía darle ninguna ventaja a la casa. Debían salir de allí. Se echó a Paula al hombro y recogió el hacha del suelo.
- Papá me haces daño, ¡bájame, bájame, quiero ir con mamá…quiero ir con mamá!
- Sí cariño ahora te bajo, aguanta un poco.
Volvió a bajar las escaleras lo más rápido que pudo, implorando porque Paula no descubriera el cuerpo de su madre en la oscuridad, ojalá el salir de la habitación iluminada sus pequeñas pupilas tardaran en adaptarse a las escaleras sumidas en tinieblas.
- Papá hueles muy mal, dijo Paula intercalando una nueva queja al catalogo de “bájames”.  Había comenzado a lloriquear.
- Ya llegamos, ya llegamos.
Carlos intentaba calmarla mientras escudriñaba las sombras para acertar con los escalones, cosa que cargado con la niña en un hombro y llevando el hacha en la otra mano no resultaba fácil. Pasaron sobre el cuerpo el cuerpo inerte de Laura que seguía en la misma posición en la que había dejado, Paula no la vio.
Carlos no respiró hasta que no tuvieron otra vez e cielo bajo sus cabezas. Sólo era una pequeña victoria, aún no habían escapado.  Corrió hacia el donde estaba el coche y sentó a Paula en su silla y le abrochó el cinturón.
- Papá vuelve en un momento.
 Le hizo una caricia en la mejilla con el dorso mano y luego le besó en la frente. Cerró el  monovolumen salió corriendo dejándola a solas. El llanto subió de lloriqueo a llanto terrorífico, quedarse allí, en medio de la oscuridad era peor que viajar como un fardo cargado al hombro de su mal oliente padre, mucho peor. Carlos deshizo el camino batiendo el record mundial los cien metros hacha con el llanto de su hija hincado en el celebro, pero no había más remedio tenía que volver a por Laura.
El cerrojo arrancado estaba en el medio del hall/garganta de la casa, había salido despedido por los hachazos y ahora estaba tirado en el suelo, oculto,  esperando su oportunidad para vengarse, como un caimán de infinita paciencia, como una mina anti persona que aguarda durante años a que un pie descuidado lo pise. Esta vez no tuvieron que pasar años, sólo unos minutos para que el pie de aquel hombre, el mismo que lo había arrancado a golpes lo hiciera. Carlos pudo oír el chasquido, algo parecido al sonido que hacen dos piedras al chocar. Algo se había roto dentro de él, notó como se vaciaba una ampolla cargada de calor. Comenzó a doler, subiendo su intensidad hasta se transformarse en un filo al rojo que le acuchillaba en el tobillo, el mismo tobillo que había metido en un socavón en el bosque, el mismo que había dejado de doler el mismo que ahora volvía a torturarle. Hubiera firmado el esguince, pero no era pago suficiente, la casa necesitaba más, quería destruirlos y por eso le había puesto una zancadilla y por eso había caído de bruces sobre la dura madera y sobre el duro filo de acero del hacha. Tenía gracia, la casa le había devuelto el golpe con su misma arma.  Todo eso pasó por su cabeza cuando intentó levantarse del suelo y notó algo pegajosamente cálido sobre su pecho. Luego el ojo plateado de la noche le hizo un guiño y todo quedó a oscuras, completamente a oscuras……


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Las luces azules y amarillas coloreaban la noche estival como las de una verbena. La mujer parecía estar envuelta con un chal hecho de papel de aluminio, tenía la mirada fija en un punto impreciso del suelo. La niña estaba a pocos metros de ella, unos  hombres de uniforme también le habían puesto otro chal plateado sobre los hombros. Recordaban a unos astronautas que acabaran de salir de su capsula, después de haber viajado por el espacio exterior.  El cuerpo de su esposo seguía tirado en el suelo del hall en medio de un charco de sangre esperando al juez.
Carlos estaba muerto…era como mirar un cuadro de Dalí donde los relojes se derriten y la realidad se pliega dejando ver la tramoya del universo, donde los seres humanos no son otra cosa que marionetas y donde el Caos juega con ellas.
 No recordaba bien como había sucedido todo desde que se despertó en el rellano de la escalera. Era dolorosamente absurdo podía evocar, la imagen de su esposo sobre un charco de sangre negra, pero su pensamiento siempre le obligaba una y otra vez a detenerse en un detalle sin sentido y absurdo ..Un mechero, un Clipper que se le había salido del bolsillo de Carlos, un mechero decorado con dos letras dos “S” .Esa estúpida imagen se empeñaba en quedarse en su mente,  como una mosca cerca de una herida que no puedes espantar. Carlos había vuelto a fumar. ¿Cuántas cosas no sabía de el hombre con el que se había acostado durante media vida..?   

                                                                              FIN



domingo, 22 de marzo de 2015

La primavera está loca. Nuestro menú, también!

El caso es que no conseguimos llevar una dieta estable a lo largo del año. Hace cuatro días estábamos atiborrándonos de fritangas, gambones, salsas, turrones y roscos de anís y ahora empezamos con otra saludable dieta, la de Semana Santa.

Acaba de entrar la primavera, crecen las flores...anda, una mosca! ..y regresan los platos típicos tan deseados.
Pero que no se espanten las masas (y nunca mejor dicho) no vamos a hablaros de tortas de bacalao ni pestiños, decíamos que es primavera y la sangre altera, todo se vuelve loco y os traemos un menú loco, como la estación que nos va a dominar los próximos meses y que se puede preparar cualquier día de la semana y si os gusta, el domingo también.

Los platos de los que consta este dicharachero menú, son:

     -Puré de verduras
     -Huevas de merluza rebozadas
     -Empanadillas dulces

De primero, un puré de verduras porque es sano, ligero y depurativo.

     -ingredientes:
-2 calabacines medianos
-2 puerros
-1/4 kg. de judías verdes
-1/4 kg. de calabaza
-4 zanahorias
-2 tallos de apio
-2 quesitos (yo he usado de el caserío)
-aceite de oliva
-sal

     -preparación:
Hay que pelar los calabacines, pero dejándole parte de piel, los puerros tambien y utilizaremos las partes nobles (todo lo blanco) a continuación, pelamos las zanahorias, calabaza y le quitamos las hebras al apio y las puntas a las judías verdes.
Lavamos todas las verduras y las cortamos en trozos no muy pequeños, las pasamos a la olla, le echamos un chorreón de aceite de oliva, sal a gusto y agua sin llegar a cubrirlas.
Las ponemos a cocer quince minutos a fuego medio en la olla expréss. Si no disponemos de ella, en una olla normal durante unos minutos más.
Una vez cocida la verdura y destapada la olla, ahí mismo lo batimos con la batidora, le añadimos los dos quesitos y terminamos de batir hasta conseguir una crema homogénea. Se prueba para comprobar si está bien de sal, ya que los quesitos tambien llevan.





Se puede acompañar de unos picatostes


De segundo, unas magníficas huevas de merluza rebozadas.
El pescado es necesario en nuestra base alimenticia, pero si no nos gustan las raspas o entretenernos en limpiar el pescado, la hueva es un gran alimento, sencillo de preparar y más fácil de comer.

     -ingredientes:

-1/2 kg de huevas de merluza
-2 huevos
-harina de trigo
-sal
-aceite de oliva
-salsa ali-oli
-pimentón picante

     -preparación:

Lavamos las huevas y secamos un poco con papel de cocina. Añadimos un poco de sal. Si son grandes, se cortan con un cuchillo a trozos y si son pequeñas, se pinchan con un tenedor para que no se destrocen al freirlas.
Se pasan primero por harina y luego, por huevo batido y se van hechando a la sartén con el aceite caliente y las freímos hasta conseguir un bonito color dorado.
Las dejamos escurrir en una fuente con papel absorvente, después emplatamos y las acompañamos con el ali-oli y unos pellizcos de pimentón picante.





Buen provecho!


   
    Y el postre: Empanadillas dulces

    -ingredientes:

-obleas de ''la cocinera''
-crema de cacao (nutella, etc. la que tengais u os guste)
-huevo batido
-semillas de ajonjolí o sésamo
-azúcar glass

    -preparación:

-rellenamos las obleas con la crema de cacao, cerramos y sellamos los bordes con un tenedor, pintamos con huevo batido y ponemos por encima unas semillas de sésamo.
-se meten al horno ya pre-calentado a 180º hasta que estén doradas, sacándolas después y las dejamos enfriar antes de espolvorearlas con azúcar glass.
-un cafelito y a pasar la tarde.




Y éste es el loco menú de La Calavera Sinfónica, igual que la primavera.

A disfrutar!!




By Coquito:)





sábado, 21 de marzo de 2015

Te atreves a entrar?

El cuatro de Mayo de 2014 dimos comienzo a esta maravillosa aventura que nos dió por llamar

                      ''EL CAJON DE LA CALAVERA SINFONICA''

Casi sin darnos cuenta, vamos a cumplir un añito. Un año de mucha ilusión en este proyecto totalmente altruista donde tan sólo queremos plasmar (como dice nuestro encabezado) todas esas inquietudes, experiencias, opiniones y enfoques que en otro lugar no tendrían cabida ni la exposición que merece.

No somos blogueros profesionales ni pretendemos lucrarnos con este tipo de plataformas, aunque se podría contemplar, pero en absoluto es una prioridad.

Tan sólo estamos aquí para compartiros nuestros puntos de vista, nuestras luces y sombras, darle rienda suelta a nuestra imaginación y dejar una muestra sobre experiencias vividas en carne propia y ajena sobre libros, relatos, discos, conciertos y cualquier otra expresión cultural.

Queremos seguir avanzando, compartiendo, creando, entreteniendo y vosotr@s, tod@s, formais parte de esto y nos interesa sobremanera vuestra opinión, así que os pedimos ayuda, necesitamos que nos comenteis vuestras sensaciones acerca del blog, qué os parece, cómo os gustaría que se os mostrara, qué os parecen los relatos, las experiencias musicales, el color de fondo, etc.

Tambien deciros que para el aniversario vamos a presentar alguna novedad. En forma de relato? nusical? Ya iremos dando alguna pequeña pista.
Mientras tanto, permaneced atentos a vuestras pantallas.

Gracias por estar ahí y participar con nosotros en este proyecto.

SALUDOS!!
 

viernes, 20 de marzo de 2015

AZUL #7






 




El coche gris se alejaba por el camino de grava bajo la lluvia persistente. En una de las ventanas dos figuras observaban su marcha.
- Parece que todo ha salido como se esperaba. Comento Livia.
- Sí, aunque por un momento pensé que iban a salir corriendo. La mujer es peligrosa. Dijo el doctor y se alejó de la ventana para acercarse a su mesa.
-Ahora déjeme solo Livia.
- Como desee.
La mujer se disponía a abrir la puerta cuando el doctor volvió a llamarla
- Ah, Livia por favor, traiga la grabación de la sesión y por favor no olvide preparar la eliminación del anfitrión; ya no será útil.
- Por supuesto, como usted diga doctor. Dijo cerrando la puerta tras de si. 


- Bueno después de todo no ha sido para tanto.
¿Verdad? Comentó Luis.

A Laura no le apetecía de hablar del tema, además Paula parecía contenta. Así que dejó sus objeciones a un lado y acordó con su marido que sí, que en realidad no había sido para tanto. Pero en su fuero interno no dejaba de darle vueltas a todo el asunto. Paula en efecto, era la que más entusiasta con la experiencia. Los cuarenta minutos con Set parecían haberla cambiado. No dejaba de decir que lo había pasado fenomenal y que el cuarto de juegos, como ella lo llamaba, era muy "chuly”, y que verías cuando lo contara a sus amigas del colegio. También preguntó qué cuando iban a volver. Su madre le contestó con evasivas. Volver no era parte del trato. Realmente lamentaba lo que ocurría a ese pobre niño, pero no, no volverían.

. Ahora sobre la carretea negra y húmeda, el coche parecía un insecto atrapado en la lengua de una bestia, que inevitablemente lo conduciría a sus fauces; la ciudad.
La manzana tenía un color rojo brillante. Sobre su piel aún quedaban unas gotas de rocío. La agarró con la mano y con un pequeño tirón la separó de la rama de donde colgaba. Se la acercó a la cara y aspiró su aroma dulce y fresco al tiempo.

-Paula, cariño, ven. Toma. Llamó a su hija que correteaba por entre los manzanos.
La niña se acercó trotando.
-¿Qué mamá?
- Toma mi amor, come.
La niña tomó la manzana y la llevó a su boca. La pulpa blanca era dulce como el caramelo.
-¿Está rica cariño?
- Sí mamá, está riquísima. Dijo Paula a la vez que masticaba.
El jugo de la fruta comenzó a resbalarle por la comisura de los labios. Era rojo sangre y caía en gruesos goterones sobre la camisa blanca que llevaba puesta.
Eva miró el resto de manzana que aún quedaba en la mano de la niña. Pero no era una manzana, era un corazón sanguinolento y palpitante al que le habían dado un mordisco.
Laura se lo volvió a llevar a la boca diciendo.
- Mamá está riquísimo, riquísimo.....

Sus propios gritos la despertaron, a su lado Luis que se había despertado sobresaltado por sus gritos le decía; tranquila, sólo es una pesadilla .Ya pasó, tranquila.

Continuará....